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ASOQUIMBO: PROCESO DE RESISTENCIA DE AFECTADOS POR LA REPRESA EL QUIMBO

II Encuentro Mundial de Afectados por las Represas

II Encuentro Mundial de Afectados por las Represas

"Tierras, selvas y bosques han quedado sepultados y con ellos muchas especies de plantas y animales han desaparecido. Este es el costo del supuesto desarrollo. A éste le acompaña la rapiña por la privatización de las represas hidroeléctricas, de las fuentes de agua, de los ríos y la infraestructura de distribución y comercialización. Las empresas Vivendi y Suez ya controlan el agua y su precio que consumen 100 millones de personas en el mundo. Pero Tractebel y Coca-Cola también ambicionan el vital líquido. Por su lado las transnacionales españolas Endesa, Unión Fenosa e Iberdrola acaparan las privatizaciones de la energía eléctrica y las redes de distribución en la región del PPP. Sin embargo, los pueblos siguen sin luz, sin energía eléctrica y cada vez más empobrecidos."

Un texto de interés, publicado a propósito del II Encuentro Mundial de Afectados por las Represas celebrado en 2004.

 Por Gustavo Castro Soto

CIEPAC, A.C.
Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria
http://www.ciepac.org

21-05-04 

Hace dos meses culminó el II Encuentro Internacional de Afectados por Represas y sus Aliados que se llevó a cabo en la comunidad de Rasi Salai, Tailandia. Más de 300 personas de 62 países de todos los continentes del mundo se dieron cita para compartir experiencias, analizar los efectos de las represas y las estrategias de lucha. En este encuentro estuvo presente la Delegación Mesoamericana que fue elegida durante el II Encuentro Mesoamericano contra las Represas que se realizó en La Esperanza, Honduras, en el mes de julio del año pasado. Frentes y organizaciones de Panamá, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Guatemala y México asistieron a este encuentro. De México asistieron grupos de indígenas y campesinos, entre otros, como representantes del Frente Chiapaneco contra las Represas y de los frentes contra las represas de los estados de Guerrero y Oaxaca.

Entre los países presentes en el II Encuentro estuvieron: Benin, Botswana, Camerún, Congo, Etiopía, Ghana, Lesotho, Mozambique, Namibia, Senegal, Sudáfrica, Suazilandia, Tanzania, Uganda, Togo, Zimbabwe, China, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Croacia, República Checa, Finlandia, Francia, España, Alemania, Italia, Lituania, Latvia, Laos, Holanda, Noruega, Polonia, Rusia, Suecia, Suiza, Inglaterra, Irlanda, Belice, Costa Rica, México, Honduras, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Australia, Nueva Zelandia, Bangladesh, India, Nepal, Pakistán, Cambodia, Indonesia, Malasia, Filipinas, Tailandia, Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Grecia y Colombia.

Y viene al caso el tema ya que la construcción de represas hidroeléctricas en la región del Plan Puebla Panamá (PPP) se fortalece al tiempo en que las luchas de resistencia se intensifican. En México se llevan hoy a cabo luchas contra la represa Arcediano en el estado de Jalisco, mientras que en Guerrero los campesinos e indígenas se oponen a ser desalojados por el proyecto de la represa La Parota. En Oaxaca los campesinos, una vez desalojados por la construcción de la represa Benito Juárez años atrás, son amenazados nuevamente por su ampliación y la construcción de una nueva carretera en el marco del Plan Puebla-Panamá.

Más de 45 mil grandes represas se han construido en todo el mundo represando más la mitad de los ríos del planeta que han quedado fragmentados. Más de 80 millones de personas han sido desplazadas de sus tierras. En China se calcula que las grandes represas han desplazado a un 27% de todas las personas desplazadas por proyectos de desarrollo que incluyen puentes, carreteras, expansión urbana, etc. En India la cifra es del 77%. Entre los proyectos que financió el Banco Mundial (BM) y que implicaron desplazamientos de población de sus lugares de origen, las represas fueron las causantes del 65% de esa población desplazada, asegura la Comisión Mundial de Represas (CMR). Esta cifra no incluyen a las personas desplazadas a causa de otros aspectos de los proyectos como canales, plantas eléctricas, infraestructura de proyectos y medidas compensatorias asociadas, como bioreservas.

Tierras, selvas y bosques han quedado sepultados y con ellos muchas especies de plantas y animales han desaparecido. Este es el costo del supuesto desarrollo. A éste le acompaña la rapiña por la privatización de las represas hidroeléctricas, de las fuentes de agua, de los ríos y la infraestructura de distribución y comercialización. Las empresas Vivendi y Suez ya controlan el agua y su precio que consumen 100 millones de personas en el mundo. Pero Tractebel y Coca-Cola también ambicionan el vital líquido. Por su lado las transnacionales españolas Endesa, Unión Fenosa e Iberdrola acaparan las privatizaciones de la energía eléctrica y las redes de distribución en la región del PPP. Sin embargo, los pueblos siguen sin luz, sin energía eléctrica y cada vez más empobrecidos.

Para el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales con sede en Uruguay, las represas y sus embalses "han inundado millones de hectáreas de bosque -en especial en la zona tropical- en muchos de las cuales los árboles ni siquiera fueron previamente cortados, dejándolos sometidos a su lenta descomposición. Los reservorios provocaron también deforestación en otros lugares, dado que los agricultores desplazados por las represas han tenido que cortar bosques en otras zonas a fin de instalar sus cultivos y construir sus hogares. Además, las represas implican la construcción de rutas, permitiendo de ese modo el acceso a áreas anteriormente remotas por parte de los madereros y los "agentes del desarrollo", lo que ha generado ulteriores procesos de deforestación". Y agrega: "Sólo en Brasil, las grandes represas han tenido un impacto directo sobre aproximadamente un millón de personas, quienes han visto sus tierras y forma de vida destruidas. Cientos de comunidades indígenas desde Chile hasta México han sido expulsados forzosamente de sus tierras ancestrales y sagradas. La gente que está a punto de perderlo todo debido a estos proyectos debe tener el derecho fundamente de poder decirle "NO" a los promotores de represas, el poder de vetar proyectos inapropiados, y el poder para insistir en alternativas de desarrollo que no aumenten el sufrimiento humano".

Para este año la agenda anti represas se intensifica. En Jalisco, Oaxaca, Guerrero y Chiapas habrán encuentros, marchas y movilizaciones contra las represas. Específicamente en Chiapas se llevará a cabo el III Encuentro Chiapaneco frente al Neoliberalismo del 18 al 20 de marzo en la comunidad de Huitiupán donde hace años se la población se resiste a la construcción de la represa Itzantún que pretende inundar más de 11 mil hectáreas de tierras campesinas. A este poblado asistirán organizaciones que luchan contras las represas en otras entidades del país. Por otro lado, en Oaxaca se inaugurará en el 2004 el I Encuentro Nacional contra las Represas al tiempo en que se prepara el III Encuentro Mesoamericano en El Salvador.

Como podemos observar no sólo es un problema local con el proyecto de la represa del Usumacinta y Boca del Cerro en la Selva Lacandona o del Cajón en Nayarit; o la represa de "El Tigre" en San Salvador o Boruca en Costa Rica, entre las decenas y decenas de proyectos de hidroeléctricas en la región del PPP. Es un problema mundial. Pese a que millones de personas que han sido afectadas en todo el mundo no pueden estar equivocadas, todavía hay quien defiende este modelo de desarrollo. La energía eléctrica que disfrutamos algunos ha sido a costa de la vida y tragedia de millones de personas, de millones de hectáreas inundadas, de muchos impactos climáticos que sufrimos hoy en día. Esa energía que ayer fue construida a costa de millones de dólares de endeudamiento cargadas a espaldas de la población y enriqueciendo a muchas empresas con corrupción, ahora es privatizada para su mayor enriquecimiento. Ahora muchas familias centroamericanas viven las consecuencias de la privatización eléctrica: altos costos de la energía, mal servicio, mala calidad, cortes continuos y apagones.

Por ello los participantes de todos los continentes en Rasi Salai se preparan para una movilización mundial el 14 de Marzo, Día Mundial contra las Represas. El año pasado en Chiapas se dieron por primera vez manifestaciones contra las represas en la conmemoración de este día que año con año se festeja desde 1997. Aquí reproducimos textualmente la Declaración de Rasi Salai.

Declaración de Rasi Salai
Aprobado en el Segundo Encuentro Internacional de Afectados por Represas y sus Aliados (Rasi Salai, Tailandia, 28 noviembre al 4 de Diciembre de 2003)

La Inspiración de Rasi Salai
Nosotros, más de 300 personas de 62 países a lo ancho y largo del mundo, afectados y luchadores contra las represas destructivas y activistas para el uso sustentable del agua y una justa utilización de la energía, nos hemos encontrado en Rasi Salai. Nos hemos reunido en tierras que están restaurándose para la vida después de ser inundadas por una represa. Las compuertas de esa represa están hoy abiertas, y el río fluye otra vez. Las cosechas han madurado, los peces han regresado y la vida de la comunidad de nuevo florece. La población de Tailandia afectada por represas, nos ofrece a nosotros y a todo el mundo un gran ejemplo de determinación y lucha por preservar sus ríos, identidad, cultura y territorio.

¡Aguas para la vida, no para la muerte! El llamado hecho en el Primer Encuentro Internacional de Afectados por Represas, realizado en Curitiba, Brasil, en 1997, se hizo realidad en Rasi Salai, Tailandia.

Nuestros Logros
Desde Curitiba, hemos progresado significativamente en nuestras luchas. En los valles, la movilización y acción directa de las poblaciones afectadas han desafiado a la industria de represas, gobiernos e instituciones financieras. El movimiento internacional contra las represas destructivas demostró su habilidad para desafiarlas en sus aspectos técnicos, políticos y morales. Hemos parado la construcción y desmantelado algunas represas. En algunas áreas hemos logrado el reconocimiento al derecho a una reparación justa.

Los afectados y sus aliados hemos insistido en nuestro derecho a tomar decisiones y ser sujetos activos de nuestra propia historia.

Se está llevando a cabo con éxito manejos comunitarios del agua, social y ambientalmente justos. Damos la bienvenida a los rápidos avances de nuevas tecnologías de energía renovable y los métodos de manejo por el lado de la demanda.

El crecimiento impresionante de nuestra lucha ha sido posible por la articulación cada vez más sólida entre pueblos indígenas, movimientos de base y Ong´s, y entre la sociedad civil del Norte y el Sur. También nos hemos unido solidariamente a la lucha contra el neoliberalismo globalizante por un mundo mejor.

El proceso de la Comisión Mundial de Represas es un logro clave de los últimos seis años. El Informe de la Comisión es una crítica punzante a las grandes represas, y sus recomendaciones constituyen el marco adecuado para procesos de toma de decisiones democráticas, transparentes y con exigencia de rendición de cuentas.

Nuestros Desafíos
El pasado, nos decían que las grandes represas traían desarrollo. Ahora mantienen la mentira de que las grandes represas son imprescindibles para "aliviar" la pobreza y cerrar la brecha entre el Norte y el Sur. Pero los últimos 50 años han demostrado que todo es un gran fraude, pues la era global de las grandes represas ha sido caracterizada por una creciente e inaceptable desigualdad entre ricos y pobres y entre el Norte y el Sur.

Denunciamos la falacia que la energía hidroeléctrica y las grandes represas son esenciales para detener el calentamiento global y adaptar el planeta a sus impactos.

Los pueblos indígenas han sido desproporcionadamente saqueados y afectados por la salvaje explotación de sus territorios, tierras y recursos. El uso de la violencia, incluyendo la militarización, para implementar estos proyectos constituye un flagrante atropello a los derechos humanos y una amenaza a su sobrevivencia.

La privatización sigue creciendo, a pesar de más de una década de espectaculares fracasos a nivel mundial. Nos oponemos fuertemente a la privatización porque este sistema subordina los ríos y el agua, dadores de vida, a los intereses corporativos y a la lógica del mercado.

El trasvasmiento de cuencas, interconexiones de ríos y otros megaproyectos hídricos, muestran la incapacidad de los promotores de represas de aprender de los impactos y fracasos de estas faraónicas propuestas.

La transferencia de industrias electrointensivas, tales como las de aluminio, del Norte al Sur, desde los países centrales a los periféricos, impone en estos últimos altos costos económicos, crecimiento de la deuda externa, y los severos impactos de las megarepresas.

Nuestras Demandas
Las experiencias compartidas y estos cinco días de ricos intercambios nos permiten acordar que:
Reafirmamos los principios y demandas de la Declaración de Curitiba del 1997.
Nos oponemos a la construcción de todas las represas social y ambientalmente destructivas. Nos oponemos a la construcción de cualquier represa que no haya sido aprobada por las poblaciones afectadas, luego de un proceso debidamente informado y participativo, y que no satisfaga las necesidades básicas priorizadas por las mismas comunidades.
Demandamos el total respeto a los conocimientos y manejo tradicional de recursos de los pueblos indígenas y de sus derechos colectivos a la autodeterminación y libertad, su consentimiento previo e informado en la planificación y toma de decisiones sobre el agua y la energía.
La equidad de género debe ser respetada en todas las políticas, programas y proyectos sobre agua y energía.
Exigimos el cese del uso de toda forma de violencia e intimidación contra las personas amenazadas y afectadas por represas, y de las organizaciones que se oponen a las mismas.
Las reparaciones deben ser dadas y negociadas con los millones de personas que han sufrido a causa de las represas, incluyendo la provisión de tierras, viviendas e infraestructura social adecuada. Los constructores y promotores de represas son los que deben pagar los costos de las reparaciones.
Deben realizarse acciones, incluyendo el desmantelamiento, para restaurar los ecosistemas y los estilos de vida que han sido dañados por las represas.
Rechazamos la privatización de los sectores de energía y agua. Demandamos el control público, efectivo y democrático y la regulación de los servicios de electricidad y agua.
Gobiernos, instituciones financieras, agencias de crédito a la exportación y corporaciones deben cumplir con las recomendaciones de la Comisión Mundial de Represas, en particular las que tratan de la aceptación pública y consentimiento informado, las reparaciones y la evaluación comprensiva de necesidades y opciones. Es imprescindible que estas recomendaciones sean incorporadas en las políticas y legislaciones nacionales.
Los gobiernos y las Empresas deben invertir fuertemente en la investigación y aplicación de tecnologías energéticas y manejo de agua sustentables. Los gobiernos deben implementar políticas que desincentiven el desperdicio y sobreconsumo, y deben garantizar la distribución equitativa de la riqueza.
Demandamos que se detenga la construcción de trasvasamiento de cuencas y otros megaproyectos hídricos.
Se debe poner fin al mercado internacional del carbono.
Las vías de navegación deben seguir el principio de "Adaptar los barcos al río y no los ríos a los barcos".

Nos Comprometemos a:
- Intensificar nuestras luchas y campañas contra las represas y por la reparación y restauración de las cuencas.
- Trabajar para la implementación de métodos a nivel mundial del manejo del agua y energía tales como la cosecha de lluvia y modelos comunitarios de energía renovables.
- Una renovación continua de diversas tradiciones y conocimientos acerca del agua a través del aprendizaje práctico, especialmente para nuestros niños y jóvenes.
- Intensificar los intercambios entre activistas y movimientos que trabajan sobre represas, agua y energía, incluyendo visitas recíprocas con intercambio de personas afectadas de diferentes países.
- Fortalecer nuestros movimientos uniéndolos con otros que luchan contra el modelo de desarrollo neoliberal y por una justicia global ecológica y social.
- Celebrar cada año el Día de Acción contra las Represas y por los Ríos, el Agua y la Vida (14 de Marzo). Hacemos un llamado a los movimientos de afectados por represas y sus aliados, y a otros movimientos sociales y Ong?s, a coordinar acciones comunes el 14 de Marzo del 2004, día de protesta contra el Banco Mundial y el FMI en solidaridad con las protestas contra dicha institución en su sexagésimo aniversario.

Nuestra lucha en contra las represas destructivas y el modelo actual de manejo de agua y energía, es también una lucha contra un orden social dominado por el imperativo de maximizar sus ganancias, y es una lucha por una sociedad basada en la equidad y la solidaridad.

¡Otro modelo de manejo de energía y agua es posible!
¡Aguas para la vida, no para la muerte!

Hasta aquí la Declaración de Rasi Salai. La Comisión Mundial de Represas (CMR) documenta que en el siglo XVII pescadores escoceses intentaron destruir una represa recién construida. En 1910 John Muir intentó sin éxito que la opinión pública se opusiera a la construcción de la represa en California, Estados Unidos. Después de los años 50, la oposición a las represas se extendió por el mundo con mayor organización. En esa década se logró detener dos represas en el Gran Cañón y la represa Echo Park en el Río Colorado que tendría una cortina de 173 metros de altura, parecida en altura a la represa "El Cajón" iniciada entre los estados de Nayarit y Jalisco y que será la magna obra del presidente Vicente Fox. Pero la fuerza de la razón y de la sociedad ha logrado en toda la historia detener la construcción de represas, desmantelar otras o dejar abiertas las compuertas. También así como se han logrado indemnizaciones para los afectados.

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